Escuela Currusquinos Montessori

Esta escuela nace de la mano de dos profesoras de educación infantil, en Gijón en el año 2012. Al principio solo tenían alumnado infantil de 0 a 3 años y las clases eran impartidas en un bajo de la ciudad, en 2014 emprenden una nueva etapa, traspasando su escuela a una casa con jardín donde recogen a alumnos de edades comprendidas entre 3 y 6 años también. De tan solo una idea entre ambas profesoras, surge un camino que aún no ha terminado, ya que para este próximo año, 2022, abrirán su escuela infantil y primaria Montessori, la primera en el Principado de Asturias, lo que conlleva a mudarse a unas nuevas instalaciones.

En cuanto a la escuela, este es un espacio que sigue la pedagogía Montessori con una misión clave: guiar tanto a los niños como a las niñas en las distintas etapas de su propio desarrollo desde un enfoque holístico y respetuoso, ayudando a construir futuros adultos con espíritu crítico, seguros de sí mismos y con las herramientas necesarias para hacer frente a los problemas de la vida.

Montessori defendía que para que el niño pueda desarrollarse tiene que tener un buen ambiente a su alrededor.

EL AMBIENTE NIDO MONTESSORI

Este es lo más similar al estar en casa cubriendo las necesidades tanto físicas como emocionales del bebé. El ambiente nido es un lugar confortable, cálido y acogedor, bien iluminado, con materiales ordenados y limitados. En él se encuentra una zona de entrada, un área de movimiento, un área de descanso, un área de higiene, un área de alimentación y un área más para el trabajo. En este tipo de ambiente el adulto que está presente sólo observa y acompaña al niño en su desarrollo tomando únicamente notas de los avances o dificultades que vaya teniendo el niño, sin interferir. A su vez, se trabajan el área del lenguaje, el área cognitiva-sensorial, la vida práctica, el movimiento y la expresión artística.

EL AMBIENTE MONTESSORI DE COMUNIDAD INFANTIL

Este ambiente debe cubrir las necesidades básicas, siendo un lugar donde el niño se sienta seguro y confiado, llevando a cabo actividades que le ayuden en su desarrollo físico, cognitivo y emocional. Aquí los niños pueden ampliar sus experiencias sobre el entorno guiándole hacia la independencia, la exploración y la construcción de la confianza y de la autoestima. Al igual que en el ambiente anterior, hay un área de movimiento, pero en este caso es específica a la motricidad gruesa. En cuanto a los materiales, estos están organizados en estantes bajos que se encuentran en un área de trabajo colocados por grado de dificultad.




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